Los niños en edad preescolar se encuentran en
una etapa donde su aprendizaje social, cognitivo y del lenguaje se está
desarrollando rápidamente. Así mismo, comienzan a experimentar diferentes
emociones primarias (rabia, frustración y miedo), que a medida que van creciendo se van
complejizando, haciéndose evidente la necesidad de una educación integral que
fomente habilidades o patrones de comportamiento que les permita ser
socialmente competentes (McGinnis, 1990).
El desarrollo social y emocional implica:
- Un sentido de confianza y aptitud
- La capacidad de desarrollar buenas relaciones con compañeros y adultos, entablar amistad y llevarse bien con otros
- La capacidad de persistir en tareas
- La capacidad de seguir instrucciones
- La capacidad de identificar, entender y expresar los sentimientos propios
- La capacidad de manejar de manera constructiva las emociones fuertes
- El desarrollo de la empatía
En esta línea, las habilidades sociales y emocionales claves que los
niños necesitan al entrar en la escuela son la confianza, la capacidad de desarrollar buenas relaciones con sus
compañeros y adultos, concentración y persistencia en tareas que los retan, capacidad
de comunicar efectivamente las emociones, capacidad de escuchar las
instrucciones y poner atención y capacidad de resolver problemas
sociales
Cuando los
niños no tienen estas habilidades, frecuentemente exhiben comportamientos
difíciles, por ello es que tenemos que enfocarnos en enseñar estas habilidades.
El comportamiento difícil usualmente contiene un mensaje: Estoy
aburrido, estoy triste, usted me lastimó los sentimientos, necesito atención. Los
niños frecuentemente usan el comportamiento difícil cuando no tienen las
habilidades de comunicación o sociales que necesitan para tener interacciones
más apropiadas. Un comportamiento que persiste surte efecto para el niño. Necesitamos
enfocarnos en enseñar a los niños lo que han de hacer en vez del comportamiento
difícil.
Según Tom Herner (Presidente de NASDE, Counterpoint 1998, pág. 2): “Si un niño no sabe leer, se lo enseñamos.”; “Si un niño no sabe nadar, se lo enseñamos.”; “Si un niño no sabe multiplicar, se lo enseñamos.”; “Si un niño no sabe manejar un coche, se lo enseñamos.” Y, “Si un niño no sabe cómo comportarse, ¿qué hacemos?—¿le enseñamos?--
¿lo castigamos?”, “¿Por qué no terminamos la última oración tan automáticamente como
terminamos las demás?”
Por ello es importante fomentar el éxito en los niños a través de habilidades
como:
•
Cree un
contexto que haga que TODOS los niños se sientan bien de ir a la escuela
•
Diseñe un
ambiente que fomente la participación de los niños
•
Enfóquese en
enseñar a los niños ¡lo que han de hacer!
•
Enseñe
expectativas y rutinas
•
Enseñe
habilidades que los niños pueden utilizar en vez de comportamientos difíciles
La construcción de relaciones ayuda a los niños a que cada niño se sienta aceptado en el grupo; les permite aprender a
comunicarse y llevarse bien con los demás; estimula sentimientos de empatía y
respeto mutuo entre niños y adultos y; ofrece un ambiente de apoyo donde los
niños puedan aprender y practicar comportamientos apropiados y aceptables, como
individuos y como parte de un grupo.
¿Por qué es importante
entablar relaciones con los niños?
- Las relaciones que entablamos con niños, familias y colegas cimientan todo lo que hacemos. Es importante entablar estas relaciones desde un principio en vez de esperar hasta que surjan problemas.
- Los niños aprenden y se desarrollan en el contexto de relaciones de cuidado tierno que son sensibles y constantes.
- Los niños con los comportamientos más difíciles especialmente necesitan de tales relaciones, aunque su comportamiento frecuentemente impide que saquen provecho de ellas.
- El tiempo y la atención de los adultos son muy importantes para los niños, y necesitamos darles ese tiempo y atención durante los momentos cuando no manifiestan el comportamiento difícil.
- Los padres, madres y otros colegas (como profesionales de la salud mental y terapeutas) son socios esenciales para desarrollar la aptitud social y emocional de los niños. Todos debemos colaborar para fomentar el éxito de los niños y prevenir el comportamiento difícil.
El desarrollo socio-emocional como la
capacidad del niño desde el nacimiento hasta los 5 años de edad para formar
relaciones cercanas y seguras con los adultos y sus compañeros, y experimentar,
regular, y expresarse emocional y socialmente de una manera apropiada para su
cultura, además de explorar el medio ambiente y aprender - todo en el contexto
de la familia, la comunidad y la cultura (Center on the Social Emotional
Foundations for Early Learning, 2008).

19:13
Luz Karime Jiménez Jaimes

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