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viernes, 26 de agosto de 2011

Mindfulness y Trastorno de Atencion con Hiperactividad


Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es un trastorno que se caracteriza por las dificultades de atención, siendo una condición caracterizada por la falta de atención y/o hiperactividad e impulsividad (American Psychiatric Association, 1994) que afecta en promedio, el 10% de los niños y adolescentes y el 4% de los adultos (Faraone y Biederman, 2005; Skounti, Philalithis, y Galanakis, 2007). El TDAH se cree que representa un extremo en una población con una fuerte influencia genética (Faraone et al, 2005.; Smalley, 2008).



Estudios genéticos y neurobiológicos se están llevando a cabo para obtener una mayor comprensión de los genes en el cerebro sobre las vías de comportamiento (Smalley, 2008). Sin embargo procesos cognitivos de atención están implicados en TDAH (Loo et al, 2007;. Roth y Saykin, 2004), las diferencias de personalidad también puede resultar importante en la comprensión de la genética, la neurobiología, y las diferencias de comportamiento en esta condición (Anckarsater et al, 2006;. Cho et al, 2008;. Lynn et al, 2005;. Tillman et al, 2003).



Mindfulness es una atención receptiva a la experiencia presente. Tanto el TDAH y mindfulness están asociados con la atención y la personalidad. Este estudio publicado en el Journal of Clinical Psychology evalúa si las personas con TDAH tienen puntajes más bajos en atención que el grupo control y si es cierto, si la personalidad contribuye a estas diferencias.



Práctica de mindfulness implica una atención concentrada, pero es descrita explícitamente por un control abierto de la atención (Lutz, Slagter, Dunne y Davidson, 2008). Con atención, hay un foco inicial en la respiración que desarrolla atención sostenida, ampliando de los objetivos de la atención hacia un monitoreo constante de “todo lo que surge desde los estados sensoriales, mentales o emocionales”.



La investigación conto con 105 adultos (la mitad con TDAH) se midió la atención, mediante el Inventario de Habilidades y de la personalidad Kentucky, usando el Inventario de carácter tridimensional. Las personas con TDAH se declaran menos conscientes que el grupo de control (sin-TDAH) y más en búsqueda de la novedad, menos auto-dirigidos, y más auto-trascendentes.



Un segundo constructo que se superpone potencialmente en TDAH y mindfulness es el de la personalidad. La personalidad puede ser conceptualizada como compuesto de temperamento y carácter de acuerdo con Cloninger (2004), donde el temperamento describe las diferencias en los patrones de la respuesta biológica a los estímulos externos y el carácter describe relaciones sujeto-objeto, como el "yo" relación consigo mismo, con otros y el universo en general.



Los participantes con TDAH puntúan menos en la medida compuesta de mindfulness y tres  de cuatro subescalas: Observación, Conciencia y Aceptación sin juicio en comparación con participantes sin TDAH (ver Tabla 1). En la sub-escala de observación, no hay diferencias significativas entre los grupos y, de hecho, la puntuación media para los participantes con TDAH es ligeramente superior (36,22) que el grupo control (sin-ADHD) (34,65). En las escalas de TCI, los participantes con TDAH se declaren más en búsqueda de la novedad y más auto-trascendente que los participantes sin TDAH (Lynn et al., 2005). Además, los participantes con TDAH obtuvieron puntuaciones más bajas en autodirección que los del grupo control (Lynn et al, 2005.).



A modo de conclusión y de acuerdo con los resultados Mindfulness o Atención Plena está relacionado negativamente con el TDAH y positivamente con la auto-dirección y auto trascendencia. Los análisis de las sub-escalas de la atención sugieren que el TDAH se asocia más con el "actuar consciente", dimensión que tal vez debido a los elementos compartidos refleja la variabilidad de atención. Investigaciones actuales afirman que una gran parte de la variabilidad en el rasgo de la atención se explica por el estado TDAH y los rasgos de personalidad de autodirección y la auto-trascendencia. Además, sugiere que las intervenciones que aumentan la atención podría mejorar los síntomas del TDAH y aumentar la auto-dirección y / o auto-trascendencia.



Auto-dirección es un constructo que tiene gran importancia en el bienestar y la salud psicológica. Varias décadas de investigación han demostrado claramente una fuerte asociación positiva de salud mental y las puntuaciones altas en autodirección (Cloninger, 2004). Todos los trastornos de la personalidad y muchos Diagnósticos del Eje I se asocian con puntuaciones bajas en autodirección (Cloninger, 2004). Estos datos sugieren que cualquier intervención que mejore la autodirección puede tener una marcada influencia en el éxito del tratamiento de la mayoría, si no de todos los trastornos psiquiátricos. Los datos actuales apoyan la hipótesis de que la atención y autodirección están fuertemente asociadas, pero los datos actuales no pueden determinar la causalidad. Los estudios futuros entrenamiento de la mente en la investigación de autodirección puede ayudar a arrojar luz sobre el impacto que puede tener en la sí a la auto-relación.



Autotrascendencia es un rasgo de carácter asociado con una experiencia de ser parte de algo mas grande que uno mismo, una relación de sí mismo con el universo en general. Personas de bajo nivel de autotrascendencia, se describen como auto-orientados, materialistas, irritables, con necesidad de controlar. Mientras que individuos con altos puntajes en autotrascendencia se describen como prudentes, idealistas, transpersonales, con fe y espirituales. Este constructo  refleja una dimensión no religiosa pero espiritual de la personalidad. Un papel positivo de la elevación de dicho constructo es la capacidad para hacer frente a la etapa de envejecimiento, la enfermedad o al final de la vida (Cloninger, 2004, 2006).



TDAH se asocia fuertemente con mindfulness (presencia de TDAH = menores niveles de atención plena). El entrenamiento en Mindfulness ha demostrado aumentar los niveles de atención plena, la percepción de autodirección y autotrascendencia. 

Tomado de Journal of Clinical Psychology “Mindfulness and Attention Deficit Hyperactivity Disorder” por Susan L. Smalley, Ph.D1,2,3, Sandra K. Loo, Ph.D2,3, T. Sigi Hale, Ph.D1,3, Anshu Shrestha, M.S., M.P.H4, James McGough, M.D3, Lisa Flook, Ph.D1,3, and Steven Reise, Ph.D5. 2009 October ; 65(10): 1087–1098. doi:10.1002/jclp.20618.



Para consultar articulo original National Institute of Health

viernes, 29 de julio de 2011

Salud Mental en Adolescentes y Escala de Mindfulness para Adolescentes

De acuerdo a una publicación realizada el pasado 28 de junio, por la Facultad del las Ciencias Sociales  y del Comportamiento, El Instituto de Investigación de Desarrollo Infantil y Educación de La Universidad de Amsterdam, encabezado por Esther I. de Bruin, los trastornos mentales en adolescentes son muy frecuentes y conducen a costos sociales altísimos. Según el NIMH, la prevalencia de un trastorno de salud mental de 13 a 18 años de edad es de 46,3% y poco más del 20% de los adolescentes sufren de un trastorno mental grave.

La prevalencia de vida para este grupo de edad se estima en un 9% de déficit de atención con hiperactividad (TDAH), el 14% de los trastornos del humor, y el 25% de los trastornos de ansiedad (Merikangas et al. 2010). Los costos de salud mental para niños y adolescentes en los EE.UU. están a alrededor de nueve mil millones de dólares al año (NIMH estadísticas de 2006). De los Países Bajos, un estudio de costo-enfermedad (COI) mostró que en un año se gastan € 697 millones de euros en los trastornos de salud mental en niños y adolescentes entre de 0 a 19 años de edad, y los costos aumentan con la edad. Los trastornos de salud mental en adolescentes correspondían a  la mayor parte de esta suma (por ejemplo, el 37% de 15 a 19 años de edad;. Poos et al 2008).

Una revisión sistemática de la eficacia de las psicoterapias para la depresión en los adolescentes, en comparación con el tratamiento habitual o con ningún tratamiento mostró que las psicoterapias (Terapia de comportamiento cognitivo en particular y la terapia interpersonal) tenía efectos superiores a los otros tratamientos, pero con efectos no prolongados. Después de 5 meses, la eficacia de la psicoterapia ya no era significativa (Watanabe et al. 2007).

Además, Davis y colaboradores (2011) demostraron recientemente que muchos tratamientos para los trastornos de ansiedad en niños y adolescentes aún necesitan que se establezcan como eficaces. Adicionalmente, los efectos a largo plazo de los tratamientos cognitivo-conductuales para los jóvenes con TDAH son limitados y sus efectos de generalización son pequeños (Pelham y Fabiano 2008). Por lo tanto, parece que en el tratamiento de alto costo y alta prevalencia de trastornos de salud mental del adolescente, las intervenciones psicológicas adicionales pueden ser beneficiosas.

Mindfulness es una de estas intervenciones relativamente nuevas y se define como prestar atención de una manera particular: con propósito, en el momento presente, y sin juzgar (Kabat-Zinn, 1994). Tratamientos basados ​​en la conciencia son muy populares y siguen aumentando rápidamente en todo el mundo. En los EE.UU. solamente, los tratamientos basados en mindfulness se aplican en más de 250 centros de salud (Jha et al. 2007). Las prácticas de Mindfulness fueron sustentado originalmente en Oriente (budista) como meditación (por ejemplo, Baer, ​​2003). A través de la práctica de la meditación, la capacidad de dirigir la atención de una persona puede ser desarrollada. Uno de los objetivos principales de intervenciones basados ​​en la conciencia es la percepción de momento a momento de los hechos, con plena conciencia, sin distorsión de los pensamientos asociados del observador (Kabat-Zinn et al. 1985). En entrenamiento en mindfulness se diferencia de las terapias de comportamiento convencionales (cognitivo), en la medida en que se centran en dificultades universales en lugar de en los problemas específicos (Bögels et al. 2008).

Aunque varios estudios aleatorios (revisiones de meta-análisis) hacen hincapié en la eficacia de mindfulness basada en las intervenciones en los adultos (por ejemplo, Baer 2003; Grossman et al 2004;. Hofmann et al 2010;.. Segal et al 2002), los estudios de entrenamiento de la mente en los adolescentes están todavía en su infancia (Burke 2009; Greco y Hayes 2008). Se ha sugerido sin embargo que el nivel de mindfulness modera el funcionamiento psicológico en los adolescentes (Marks et al. 2010).

Hasta ahora, sólo unos pocos, pequeños, no aleatorios, sin grupo de control son los estudios que han sido publicados. Sin embargo, los resultados preliminares son positivos, la reducción en el estrés, mejora el sueño, las mejoras en los síntomas del TDAH, y la agresión en los adolescentes que sufren de abuso de sustancias, problemas de sueño, el TDAH y el trastorno de conducta (TC) se informado mejorias (Bögels et al 2008;. Bootzin y Stevens 2005;. Singh et al 2007;. Zylowska et al 2008). En una revisión de la eficacia de las meditaciones de los jóvenes de 6 a 18 años, se descubrió que la meditación sentado fue eficaz en el tratamiento de las condiciones fisiológicas (por ejemplo, presión arterial alta; ES osciló .16 a .29) y mucho más en el tratamiento de los trastornos psicológicos / psiquiátricos (es decir, ADHD, ansiedad, ES osciló from.27 a 0,70;. Negro et al 2009).

Un grupo de investigadores encabezados por Esther I. y colaboradores, en Holanda quisieron realizar un estudio que permitiera validar la Escala de Atencion y Mindfulness para adolescentes (MAAS-A), la estructura factorial y propiedades psicométricas de la versión holandesa de la Escala fue estudiada en una muestra de adolescentes (n = 717, rango de edad, 11-17 años) de la población en general.

La MAAS-A y otros cuestionarios de medición de otros constructos fueron administrados en las escuelas secundarias a través de los Países Bajos. La estructura de un factor se ha demostrado mediante el análisis de componentes principales y se confirmó mediante análisis factorial confirmatorio. La MAAS-A ha demostrado tener una alta consistencia interna.

Espera una correlación negativa entre mindfulness y el auto-reporte de estrés y las estrategias de regulación emocional tales como la rumiación y el catastrofismo fueron encontraron. Además, la atención plena (mindfulness) se correlacionó positivamente con la felicidad, la salud auto-regulación, y con otra medida desarrollada recientemente de mindfulness en niños y adolescentes: La Medida de Mindfulness del Niño y del Adolescente.

Mindfulness, medida por el MAAS-A, correlacionó positivamente con la calidad de vida, pero una relación esperada positiva con la aceptación no fue encontrada. Curiosamente, los adolescentes sin experiencia en la meditación obtuvieron un puntaje superior en la MAAS-A que los adolescentes sin esta experiencia.

Además, los adolescentes con trastornos crónicos obtuvieron calificaciones más bajas en el MAAS-que los adolescentes sin estos trastornos. En general, este estudio ha demostrado que la primera medida holandesa de mindfulness en adolescentes es válida y confiable. La estructura factorial, consistencia interna y validez convergente y divergente, así como su relación con la calidad de vida es comparable a la original MAAS-A.

Referencia: Esther I. de Bruin y Colaboradores (2011): The Mindful Attention Awareness Scale for Adolescents (MAAS-A): Psychometric Properties in a Dutch Sample. Mindfulness, DOI 10.1007/s12671-011-0061-6.

domingo, 10 de julio de 2011

Mindfulness Mejora Atención

Mindfulness podría modificar subsistemas de atención 

Mindfulness es definido como prestar atención en el momento presente. Una investigación realizada por el Departamento de psicología de la Universidad de Pennsylvania, realizo una investigación basados en la hipótesis de que un entrenamiento de la mente puede alterar o mejorar aspectos específicos de la atención.


Para dicho estudio se examinaron tres subsistemas de atención neuroanatómica y funcionalmente distintos que se superponen: estado alerta, orientación y seguimiento de conflictos. El funcionamiento de cada subsistema se indexaron por el desempeño en La Prueba De Red De Atención (ANT, Ventilador, McCandliss, Sommer, Raz, y Posner, 2002).

Dos tipos de programas de entrenamiento en mindfulness (MT) fueron examinados. Para ello, se realizaron previamente pruebas de comportamiento en los participantes (Tiempo 1) y después (tiempo 2) el entrenamiento.

Para ello contario con un grupo control, quienes no participaron en ningún tipo de entrenamiento y dos en los cuales sí. Un grupo de entrenamiento estaba conformado por personas ingenuas a las técnicas de mindfulness que participaron en un curso de entrenamiento de 8 semanas en reducción del estrés basada en mindfulness (MBSR). El curso enfatizaba en el desarrollo de habilidades de meditación y concentración. El otro grupo de entrenamiento consistió en otras personas con experiencia en técnicas de meditación y concentración que participaron en un retiro de 1 mes intensivo en mindfulness.

El rendimiento de estos grupos se comparó con la de los participantes del grupo de control,  quienes eran ingenuos en la meditación y no recibieron ningún entrenamiento en mindfulness.

En el primero momento (tiempo 1), donde se realizaron las pruebas de comportamiento, los participantes en el grupo de retiro, demostrado un mejor rendimiento en monitoreo de conflictos, que los del grupo de control  y los que recibieron el curso de MBSR. En el  segundo momento (tiempo 2), los participantes del curso de MBSR demostraron mejorar significativamente en su capacidad de orientación en comparación con el grupo control y los participantes en el retiro de un mes.

De forma contraria, los participantes en el grupo de retiro demostraron una alteración en el rendimiento del componente de alerta, con mejoras en la detección de estímulos exógenos, en comparación con el control y los participantes MBSR. Los grupos no presentaron diferencias en el rendimiento de monitoreo de conflictos en el tiempo 2.

Los resultados encontrados por los investigadores Jha AP, Krompinger J, Baime MJ., sugieren que el entrenamiento de mindfulness puede mejorar la atención relacionada con las respuestas de comportamiento mediante la mejora de funcionamiento de los subcomponentes específicos de atención: estado de alerta, orientación y monitoreo de conflictos. Considerando que la participación en el curso de MBSR puede mejorar la capacidad de orientar la atención endógena, la participación en el retiro pareció permitir el desarrollo y la aparición de las habilidades receptivas de la atención, lo que mejoró la detección de elementos exógenos relacionados con el proceso de alerta.



Publicado en el 2007 por Psychonomic Society, en Cognitive, Affective, & Behavioral Neuroscience. 

martes, 5 de julio de 2011

Mindfulness y TDAH

Mindfulness: Puede entenderse como atención y conciencia plena, como presencia atenta y reflexiva a lo que sucede en el momento actual. Vivir el aquí y el ahora, frente a vivir en la irrealidad, el soñar despierto.

Es un término que transciende de lo meramente psicológico a un sentido más amplio, un sentido de la vida, una filosofía de vida y una praxis, un modo de conducirse en situaciones y momentos concretos.

Esa atención, conciencia y reflexión es de carácter no valorativo. Es una observación abierta. Se diría que es una forma de estar en el mundo sin prejuicios. Una nueva filosofía de vida. Este tipo de planteamiento y orientación, sería muy útil para los chicos con esta problemática, que se encuentran continuamente con “juicios tremendos” de compañeros, familiares, amigos, profesores…


También entendemos que esta filosofía de vida, pueda ser muy beneficiosa para padres que tienen que aguantar la tensión de las críticas o situaciones de tensión continuas en el ambiente social. No todos comprenden este problema, y muchos son los que ven a estos padres como permisivos, que no saben educar a sus hijos.

También hay un aspecto importante a destacar, la aceptación de los niños con TDAH. Es difícil en determinados casos aceptar esta problemática tanto por parte del que padece este trastorno, como por parte de la familia. Este enfoque puede ayudar mucho a ver más allá del propio problema. Es decir, saber vivir el día a día, con todo lo positivo que tienen a su alrededor, sin angustiarse o desesperarse, al centrarse tan sólo en los aspectos negativos. La vida tiene las dos partes, y hay que saber vivir en esa realidad.

Esto tiene un elemento de originalidad frente al proceder habitual en la psicología. Lo positivo y negativo, lo perfecto e imperfecto en sus diversos grados son aceptados como  experiencias naturales. Obviamente resulta más grato experimentar algo positivo pero se acepta como igualmente natural la vivencia de lo desagradable. Se trata, como se ha comentado anteriormente, de aceptar las experiencias, y las reacciones a ellas, como naturales, normales. El esfuerzo por no valorarlas y aceptarlas permite no rechazarlas: el malestar, el enfado, la contrariedad no es algo de lo que se haya de huir, sino que forman parte de una experiencia humana que es preciso vivir.

Cuando se trabaja sistemáticamente la atención plena se ha observado mayor trabajo neuronal en el lóbulo frontal, ese trabajo beneficia a los niños con TDAH ya que se cree por estudio científicos realizados que existe un déficit de neurotransmisores en esa zona.

La atención practicada en mindfulness está siendo efectiva para el equilibrio emocional, genera estados de ánimo positivos, favorece actitudes de aproximación y afrontamiento frente a las de evitación.

También en estudios se ha demostrado que esta práctica favorecía la inmunidad de los practicadores asiduos de este método.

Al mejorar con la práctica la zona de la corteza prefrontal se producen beneficios en:
  • Integración y organización de la información.
  • Equilibrio emocional.
  • Flexibilidad en las respuestas.
  • Empatía.
  • Dirigen mejor su conducta.

El método de reducción de estrés de Kabat-Zinn, lleva aplicándose más de 20 años en Estados Unidos con muy buenos resultados. Se han aplicado estos programas en escuelas de barrios marginales obteniendo muy buenos resultados, en estos barrios encontraban niños con esta problemática, obteniendo muy buenos resultados de dicho programa. Este método se aplica en más de 200 clínicas y hospitales de Estados Unidos.

Bibliografía:
Fernández-Abascal, E. G. (2009). Emociones Positivas. Madrid: Pirámide.
Ibarrola, B. (2003). Cuentos para sentir: Educar las emociones. Madrid: SM.
Kabat-Zinn, J. (1994). Mindfulness en la vida cotidiana. Barcelona: Paidós.
Kornfield, J. (1994). Camino con corazón. Barcelona: La Liebre de Marzo.
Lantieri, L. (2008). Inteligencia Emocional infantil y juvenil. Madrid: Aguilar.
Vázquez, C. (1998). Optimismo Inteligente. Madrid: Alianza Editorial.
Vázquez, C. (2006). La psicología positiva. Papeles del Psicólogo, 27(1), 1-2.

Tomado de MedicaBlogs
Autora: Amelia Catalán Borja
Fotografía: Flickr

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